Síntomas
- Dolor o molestias abdominales.
- Diarrea o estreñimiento.
- Hinchazón abdominal o gases.
- Náuseas o vómitos.
- Reflujo ácido o ardor de estómago.
- Intolerancia o sensibilidad a determinados alimentos.
Posibles causas
- Existen muchas causas; tener síntomas similares no significa padecer la misma enfermedad.
- En el síndrome del intestino irritable pueden influir la alimentación y el estrés.
- La enfermedad celíaca y las enfermedades inflamatorias intestinales requieren una evaluación específica.
Cuidados y tratamiento
- No existe una única dieta ni un único medicamento adecuado para todas las personas con síndrome del intestino irritable.
- Adaptar la alimentación con apoyo de un dietista-nutricionista cuando sea necesario.
- La actividad física, la gestión del estrés y determinados medicamentos pueden valorarse según los síntomas.
- El dolor abdominal repentino e intenso, los vómitos con sangre o las heces negras y pegajosas requieren ayuda médica inmediata. No deben atribuirse automáticamente al intestino irritable o a una intolerancia.





