Síntomas
- La depresión puede manifestarse con tristeza persistente, desesperanza y pérdida de interés en actividades que antes resultaban agradables. También puede causar cansancio, dificultad para concentrarse, cambios de apetito o peso, problemas de sueño y pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio.
- Los cambios de humor son variaciones importantes del estado emocional, por ejemplo, de alegría a tristeza, irritabilidad o enfado, a veces sin una causa evidente.
Posibles factores asociados
- Los cambios de humor y la depresión pueden tener varias causas y requieren una valoración individual.
- Los problemas de salud, como las alteraciones tiroideas o las carencias nutricionales, pueden justificar una investigación cuando la historia clínica lo indique.
- La relación entre inflamación, microbioma intestinal y salud mental es un área de investigación; estos factores no permiten por sí solos diagnosticar ni explicar la depresión.
Atención y tratamiento
- El tratamiento se adapta a la gravedad de los síntomas y a las necesidades de cada persona, y puede incluir psicoterapia, apoyo guiado y medicación prescrita.
- La terapia cognitivo-conductual es una de las intervenciones psicológicas utilizadas en la depresión.
- La actividad física y las estrategias para gestionar el estrés pueden complementar la atención.
- Las carencias nutricionales o enfermedades asociadas deben tratarse cuando se identifiquen. Los complementos alimenticios, los probióticos y los tratamientos hormonales no sustituyen la atención a la salud mental.
- Si aparecen pensamientos de suicidio o de hacerte daño, busca apoyo profesional cuanto antes. Si existe un peligro inmediato o no puedes mantenerte a salvo, solicita ayuda de emergencia.





