Síntomas
- Cabello progresivamente más fino
- Calvas o zonas sin pelo
- Caída excesiva o rotura del cabello
- Retroceso de la línea de nacimiento del pelo
- Disminución de la densidad o del volumen del cabello
Posibles causas
- Carencias nutricionales, como la falta de hierro
- Cambios hormonales
- Estrés o enfermedad
- Predisposición genética
- Problemas de salud, como alteraciones tiroideas o enfermedades autoinmunes
- Efectos secundarios de medicamentos o tratamientos, como la quimioterapia
Cuidados y tratamiento
- El tratamiento depende del tipo y de la causa de la pérdida de cabello; no todos los casos necesitan tratamiento.
- Una alimentación equilibrada y la gestión del estrés pueden favorecer el bienestar.
- Los complementos alimenticios solo deben considerarse cuando exista una indicación, como una carencia identificada.
- Existen tratamientos específicos para algunos tipos de alopecia, que conviene comentar con un profesional sanitario.
- No existe un tratamiento eficaz en todos los casos y no puede garantizarse la recuperación del cabello.



