Síntomas
- Sensación de aturdimiento o de desmayo
- Sensación de que todo gira alrededor, o vértigo
- Entumecimiento u hormigueo en la zona afectada
- Debilidad o disminución de la masa muscular
- Pérdida de equilibrio o coordinación
Posibles causas
- Los problemas neurológicos o de los nervios pueden provocar alteraciones de la sensibilidad y del equilibrio.
- Los problemas circulatorios, incluidos los cambios de tensión arterial, pueden estar asociados a mareos.
- Las carencias nutricionales, como la falta de vitamina B12 o de hierro, pueden justificar una investigación según los síntomas.
- Algunos medicamentos pueden provocar mareos o alteraciones de la sensibilidad como efecto secundario.
- La ansiedad y el estrés también pueden estar relacionados con estos síntomas.
Cuidados y tratamiento
- El tratamiento depende de la causa; los mareos persistentes o recurrentes, especialmente con entumecimiento o debilidad, deben ser evaluados por un profesional sanitario.
- El entumecimiento o la debilidad repentinos en un lado del cuerpo, la dificultad para hablar o la asimetría del rostro requieren ayuda médica inmediata, aunque los síntomas desaparezcan.
- Durante los mareos, muévete despacio, descansa y evita conducir o realizar tareas peligrosas.
- La corrección de una carencia nutricional debe orientarse tras una valoración, en lugar de iniciar complementos alimenticios por cuenta propia.
- Una alimentación equilibrada, la hidratación y la gestión del estrés pueden favorecer el bienestar, pero no sustituyen el tratamiento de una enfermedad subyacente.
- Cuando sea necesaria, la medicación debe elegirse según la causa identificada.

